martes, 30 de noviembre de 2010

I try, I really do

Lo intento.
Y voy a nadar con Sargento de Hierro, que me empuja a ello sin piedad y con muy buena intención,
quedo con Comadres, que me dan calorcito,
busco refugio en gente cercana, de veras, y me llegan vuestros ánimos cibernéticos, también, y lo agradezco.
Y lo intento. Con uñas y dientes. Sacando fuerzas de donde no las hay. Porque ahora no las tengo.
Las que tenía ya las gasté.
Las empleé en ser valiente durante todos estos procesos, los tres, aguantando cañonazos hormonales, esperas, incertidumbres y zozobra. También hubo, claro, enormes dosis de esperanza, de risa, alegría y de amor, ¿por qué no decirlo?
Pero me siento agotada. Exhausta.
Quizá por eso, o puede que no, la tristeza hoy, en este momento, me puede.

viernes, 26 de noviembre de 2010

NEGATIVO

Esta mañana, incluso antes de levantarme lo supe.

Y una voz al otro lado corta la última hilacha de esperanza, fina. Casi transparente.

Y ahora lo sé: irremediable,
rotunda, incuestionablemente negativo.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Oooooommmmmmm


gente entrañable

De esa gente entrañable que te rodea.
Siempre he dicho, no es nada original, que las ciudades las hacen las personas. Lo que quiero decir es que a lo mejor Londres será maravillosa para vivir en ella, con mucha vida, etc., pero ahora, a estas alturas, no se me ocurriría irme así de pronto sin tener amigos ni nada que me atase allí.
Por eso me gusta tanto Gran Ciudad.
Aquí tengo amigos que más que amigos son familia. De esta gente que puedes abrir la nevera de su casa con total tranquilidad, que te echas la siesta en su sofá (o ellos en el tuyo), con la que compartes sin pudor alegrias y miserias, y que sabes que siempre están.
Cuando los veo y nos abrazamos, que es a menudo pero menos de lo que quisieramos, -lo de vernos y lo de los abrazos, así de cariñosos somos- siento como si volviera a casa.
Y tengo la certeza de que nos acompañaremos el resto del camino.
Los quiero mucho, la verdad.

My true vocation

He descubierto con esto de la crisis mi verdadera vocación: manifestante.
Cuando llevo un rato pitándole al que sea (generalmente Griñán, que es el que la está cagando ahora en tierra sureña), berreando y desbarrando con mis compañeros de fatigas, como que creo que puede servir pa algo, que puede ser que piensen de nuevo lo que estan haciendo mal y suelto un taco de adrenalina.
Os parecerá frívolo, pero me da como un subidón! jajajajaj...........
Lo más curioso es que el dia de la supermanifestacion, pa la que lié a un montón de peña por cierto, estaba en plena aspiracion ovarica y no era cosa de aparecer en la puerta del Parlamento anestesiá y con la bata de quirófano. Que iba echa un cromo.....
No os digo ná la que me liaron cuando volví al curro días despues. De esquirola parriba me dijeron de tó.
Hasta un compi, bastante amanerado por cierto, me dijo riéndose: vamoh, tieneh que habé estáo a borde de la muerte pa no haber venío. O eso o que estabah folleteando por ahí como una loca. Y si es así, te lo perdonamoh, hija, que una alegria pal cuerpo nunca viene mal.
Y yo pensado: si, si, follando,....si yo te contara lo que estaba haciendo....